La palabra osar significa actuar, atreverse, ejecutar. En nuestro camino espiritual, el osar serian nuestras acciones producto de nuestras meditaciones acerca de los cambios o transformaciones que decidimos hacer en nuestra vida.
Existen situaciones en la vida que nos impiden relacionarnos en positivo, trayéndonos angustias, depresiones y falta de estímulos. Es como si respiráramos en ambientes contaminados y nos sentimos asfixiados. Surge de nuestro interior, la necesidad de transformar dichas situaciones, primero meditando y haciéndose propósitos que son llevados a cabos por medio del osar, de ese atreverse a generar los cambios de actitudes, de pensamientos e incluso de sentimientos.
En la vida son muchos los momentos para la toma de decisiones, y no deben ser tomadas a la ligera si realmente queremos desenvolvernos espiritualmente. Ante todo debe partir de un callar para escuchar lo que nos acontece, luego recordar hechos vividos para alcanzar una comprensión de los mismos. Al comprender ya lo reconocemos como cierto y se incorpora como un saber, que luego lo queremos en nuestra vida, lo juzgamos y de allí lo llevamos a cabo a través del osar, generando al final un acto de transformación o de cambio en positivo.
¡Seamos osados con conciencia y ofrendemos nuestros actos
a la Divina Madre!



