
Transmutar por su definición se conoce como el arte de transformar o cambiar de naturaleza, forma, estado o substancia algo de poco valor hacia algo de mayor valor. En la antigüedad era el arte empleado para cambiar el estado de los metales simples en Oro. Mejor conocido como la Alquimia.
Ahora aplicado al arte de transformación del ser; podemos decir que la transmutación es el proceso de mejora del comportamiento del hombre, logrado de grado en grado, de comprensión en comprensión, elevando su vibración paso a paso hacia un nivel más nítido. En el camino representa la última de las 10 palabras del desenvolvimiento espiritual, donde necesariamente se tiene que pasar por los nueve anteriores para lograr ese nacimiento del hombre nuevo y muerte del hombre viejo.
En este sentido aprenderemos a cambiar nuestras reacciones inmediatas, por otras ya seleccionadas conscientemente, como por ejemplo: Validar en vez de descalificar, cooperar en vez de rivalizar, Aceptar en vez de porfiar, ayudar en vez de criticar, incorporar en vez de excluir, ampliar puntos de vista en vez de atrincherarse.
Según las leyes de la física, la energía no puede ser destruida, sino transformada. Por esta razón la habilidad de transmutar nos permite convertir esas cargas negativas que recibimos en cargas positivas. En otras palabras se podría decir que los hijos de cafh podemos participar con el bien del universo, sirviendo de convertidores de energía, para que estas sean aprovechadas por el resto de los seres.
La consecuencia de transmutar en nuestro desenvolvimiento espiritual, es la adquisición y manifestación de la conciencia participativa, de la total convicción de que estamos íntimamente unidos al universo. Que somos parte inseparable de todo lo que existe.


