viernes, 25 de diciembre de 2009

Feliz Navidad


Que toda esa gran energia de amor los acompañe en estos dias, los llene de paz y podamos recordar el gran sentido que tiene este dia, y lo hermoso que nace en nuestro corazones al poder compartir con nuestros seres queridos! Feliz navidad! les desea el blog 168 posibilidades!

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Comprender



Es a través del desenvolvimiento espiritual, del callar, del escuchar sin juicios previos cuando se va ampliando la comprensión. Son aspectos de la realidad, de la verdad, facilitada por la conciencia. Existen grados y grados de comprensión, nociones cada vez más objetivos, que trascienden la dualidad, donde todo significado se varia-se modifica, descorriendo el velo del dolor, del sufrimiento, de la vanidad, del miedo,… cuando en oración, en meditación, en presencia Divina los simples conceptos se vivencian, se hacen tangibles, congruentes, reales, ciertos…

“La comprensión requiere una actitud de observación, experimentación y fidelidad…”El arte de vivir la relación. Jorge Waxemberg


Comprendemos lo que realmente hemos internalizado, después de haber escuchado con atención algo que nos resulta interesante, es la asimilación de un contenido o de una situación vivida ya sea por uno o por otros seres en el mundo.


En la comprensión está implícita la aceptación de algo cierto y validado y que se refleja en la acciones humanas.


Antes que comprendamos, primero percibimos una idea en medio del silencio de nuestra mente. Analizamos su naturaleza, sus condiciones e incluso sus causas y consecuencias y reconocemos el significado de quien lo dice o escribe. Luego surge en nosotros una explicación o justificación de esa idea que se va transformando en un contenido aceptado, que luego uno lo va transmitiendo en sus relaciones diarias.

Mediante la comprensión de las cosas que nos acontece o que leemos, nos ejercitamos en eso de incluir y de esta forma nos manejamos en la egoencia y nos alejamos de las actitudes egoístas que muchas veces tenemos.


También a través de la comprensión, promovemos la participación, donde cada ser tiene algo bueno que aportar en un mundo de complementariedad y no de exclusión.


lunes, 7 de diciembre de 2009

Recordar





Recordar es un acto mental que implica registrar y validar lo que percibimos de nuestro entorno. Sin esta acción no podríamos vivir de una manera proactiva dentro de una comunidad, así como tampoco relacionarnos efectivamente con otros seres humanos.

Dentro de nuestro camino, forma parte de las 10 palabras del desenvolvimiento espiritual, las cuales son; Callar, Escuchar, Recordar, Comprender, Saber, Querer, Osar, Juzgar, Olvidar y Transmutar. Juntas forman una ascética que promueve nuestro desenvolvimiento.

El recordar llevado a nuestro proceso de desenvolvimiento espiritual, toma un carácter esencial, ya que las experiencias vividas, conocimientos adquiridos, relaciones establecidas, compromisos, deberes, derechos, alegrías, tristezas, emociones, nostalgias, etc, son el terreno en el cual tenemos que trabajar con esmero cada día para lograr ese anhelo de vida.

Definitivamente el recordar viene ligado al comprender, porque para comprender algo se necesita recordar. Nuestro estado de conciencia, nuestra personalidad actúa filtrando la información que nos llega, dejando solo lo que nos gusta o conviene, quedándose grabado solo pedazos de todo lo que nos ofrece el universo.

Otra palabra involucrada en el proceso de recordar es el atender. Con la atención registramos información y datos, después la memoria nos lleva a recordarlos, ahora de nuestra actitud dependerá el hacerla útil para nuestro desarrollo como individuos. El atender implica interés y el interés se relaciona con el querer y este a la vez con el amor. Por eso al atender a quienes nos rodean y lo que nos rodea con un interés genuino, implícitamente estamos manifestando amor al mundo lo cual es nuestra misión fundamental como hijos de la Divina Madre.

Cada experiencia que estemos viviendo, es importante que la relacionemos con nuestro pasado, para estar en mejores condiciones de comprenderla y así ubicarla en un contexto adecuado que nos permita obtener lo mejor de esa experiencia de cara a un futuro mejor. Es bien conocido que nada ocurre porque si, sin causas generadas antes, así como podemos comprender que lo que hemos hecho en el pasado nos ha conducido a lo que somos ahora, no es difícil inferir lo que nos espera si seguimos con la misma conducta y los mismos criterios. Podemos decir que el futuro no es totalmente impredecible.

Ahora recordando y analizando el camino andado, revisando con atención nuestros comportamientos y decisiones, podemos comprender y aprender de nosotros mismos, y así con total convencimiento emprender cambios en nuestra vida que nos acerquen día a día a nuestro anhelo de unión con la Divina Madre.

Discerniendo sobre nuestra historia y sobre la historia de otros seres que nos hayan brindado un ejemplo de vida, podremos despejar muchas dudas sobre nuestra verdadera vocación, lo cual conlleva a que nuestras decisiones actuales y futuras tengan un sentido más trascendente en beneficio de la humanidad.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Escuchar


Cuando aún no hemos avanzado en un estado de conciencia mayor, muchas veces confundimos o no estamos claros entre el significado de oír y escuchar.

Uno de nuestros sentidos es el oído, todos o la gran mayoría de los seres humanos poseemos ese sentido pero el escuchar es una cualidad que muchos vamos desarrollando poco a poco.
Escuchar es más que oír, el escuchar es estar atentos, con todos nuestros sentidos de todo lo que pasa a nuestro alrededor. Nuestros abuelos desarrollaron mucho este hábito en sus vidas tantas interferencias como las que hay hoy en día, la tecnología ha traído consigo una secuela de dificultades para la relación entre los seres humanos. Cuando hablamos con otras personas nos distraemos por pequeñas cosas como es el contestar un mensaje, una llamada, etc.
El escuchar se debe convertir para cada uno de los seres como un ritual al que no debemos abandonar por cosas superficiales. Cuando escuchamos estamos atentos a lo que el otro dice, a lo que el otro siente, a lo que realmente necesito para continuar con mi desenvolvimiento y así lograr la unión con lo divino.

Escuchamos cuando estamos atentos a quién necesita una palabra amiga, un consejo, una caricia, un regaño.

Los seres que realmente escuchan se convierten en un modelo de vida, en un ser a los que otros pueden acudir a buscar lo que necesita, y no es fácil en un mundo tan convulsionado pero es posible sí lo practicamos primero como un hábito y luego lo vamos incorporando a nuestras vidas.




Escuchar

El aliento de Dios se te presenta siempre

con gran esplendor y luminosidad

cuando logramos comunicarnos

desde dentro y desde fuera.



Escuchamos con oído muy suave

lo que nos comunica nuestro Ser

Cuando hemos callado

nuestra mente y nuestro verbo.



Manifestación del absoluto,

oíd a distancia,

donde todo se impregna de

vibración, sonido, donde todo se funde,

emanación de las siete notas musicales.